Aferrándose a la esperanza

Todos en el zoológico esperaban que el gato estuviera bien. Eran muy conscientes de lo insegura que era la situación para un gato. Musya nunca podría regresar, le habían dicho los demás a Alice. A pesar de esto, se aferró al optimismo. ¡Rápidamente descubrió que tener fe siempre es una buena idea!