Un cambio muy radical

Estaba iniciando un momento muy emocionante para todos. El perro era hermoso y su pelo se hacía más abundante, así que era muy placentero darle un abrazo. No obstante existe algo vital que hay que tener presente cuando tienes un perro. Es por ello que todos en esta familia ya estaban preparados para esto.
La familia se dio cuenta que su gran mascota siempre comía mucho. Su hambre era voraz. Podía comer dos porciones de pasta y varios kilos de frutas todos los días. Además, le gustaba comer todo lo que se atravesara. La familia suponía que por tener un gran tamaño su apetito tenía que ser igual de gigante, pero, jamás habían conocido a uno con tanto apetito.