1. Ácidos grasos Omega-3

El DHA, un miembro de la familia omega-3 de ácidos grasos, se encuentra en la retina en concentraciones relativamente altas en las membranas celulares de la retina. Por lo tanto, las personas que sufren de ojo seco pueden beneficiarse grandemente de estas grasas, ya que son una fuente rica en nutrientes. Están presentes en alimentos como el pescado azul, la linaza, la chía y las semillas de nueces, así como en otros tipos de semillas y alimentos saludables.